Algunas medidas a tomar en cuenta dentro de la elaboración del plan estratégico de seguridad
* Oscar Espinoza Rodríguez, DSE
En su mayoría, las organizaciones se preocupan por su seguridad cuando son afectadas por un evento de origen natural, tecnológico o social y evidentemente las medidas que adoptan después de un acontecimiento son subjetivas, superficiales y basadas principalmente en una coyuntura, lo cual provoca, en muchos casos, una erogación de recursos económicos considerable e innecesaria, sin concebir que dichas medidas son temporales.
Lo correcto es que en cada organización exista una estrategia de gestión de riesgos, tomando en cuenta que, en materia de seguridad, se requieren resultados tangibles, no percepciones.
Integración de la unidad de seguridad
En primer lugar, las organizaciones, de acuerdo a sus necesidades, deberán definir la estructura orgánica, funciones, el perfil de los puestos y proceso de selección del recurso humano que integrará su unidad de seguridad y especialmente del líder, quien se encargará de elaborar y desarrollar su plan estratégico de seguridad. En dicho proceso pueden considerar lo siguiente:
Particularidades
Las pruebas que determine cada organización deberán aplicarse paulatinamente, descalificar a los aspirantes que no las aprueben y motivar a aquellos que continúen en el proceso de selección.
Por cada plaza que se concurse, se sugiere contemplar por lo menos, dos personas, porque es probable que durante las evaluaciones o al final del proceso, alguno de los aspirantes desista de su participación.
En el caso específico del director o gerente de seguridad, las organizaciones deben contratar a una persona con experiencia en el ramo, quien por lo menos durante dos años continuos, haya tenido un puesto de responsabilidad en alguna organización pública o privada y de preferencia, que esté certificado por alguna institución educativa o asociación reconocida en materia de seguridad. Se debe evitar la contratación de personal que no cubra con los requisitos establecidos por la organización, pues la ignorancia y falta de experiencia pueden ocasionar serios problemas de operación.
En segundo lugar, una vez conformada la unidad de seguridad y plenamente definido su ámbito de competencia, el director o gerente de seguridad deberá conocer a fondo la organización, sus objetivos, misión y visión, para estar en condiciones de realizar un análisis de riesgos en materia de seguridad; es decir, debe identificar la exposición de la organización a diversas amenazas, por medio del análisis de la vulnerabilidad y de la estimación del impacto en caso de materializarse y con base en ello, definir prioridades de intervención, lo cual le permitirá asumir la responsabilidad del riesgo, gestionarlo o transferirlo.
Evaluación
El director o gerente de seguridad procederá a la planeación estratégica de gestión de riesgos, de manera objetiva, cuantificable y cuantitativa, pues sin lugar a dudas, lo que no es medible no sirve de nada. Se deberán tomar decisiones a largo plazo para obtener resultados consistentes que permitan el balance a corto, mediano y largo plazo en la búsqueda de los resultados deseados, sin olvidar que la seguridad es dinámica y que los programas y sistemas no son eternos, por lo que la práctica de innovación debe ser permanente y estar siempre un paso adelante y en un proceso de mejora continua.
Cabe señalar que las medidas de intervención de riesgos deben ser evaluadas en función de su costo y de su capacidad de reducir el riesgo (beneficio); ser rentables, legalmente posibles, socialmente convenientes y políticamente viables.
En tal contexto, resulta indispensable que las organizaciones establezcan un proceso permanente de supervisión y evaluación de su unidad de seguridad, con el propósito de evitar desviaciones.