Nuestro país debe crear una cultura de prevención para evitar tragedias como las de los últimos años
Se realizó con gran éxito el sexto Desayuno Técnico 2009 de la NFPA Capítulo México, en el que se reunieron los expertos en el tema de tablero eléctricos y diesel para bombas de protección contra incendios, quienes dieron su punto de vista acerca de la situación en nuestro país.
Durante el evento se expusieron varios temas, entre ellos si existe en México una definición para tablero de control y así establecer una diferencia con los términos en inglés. Jorge Gómez, ingeniero electricista comentó que no: “La terminología americana es muy diferente a la nuestra. Cuando ellos se refieren a un panel, nosotros pensamos en un tablero, vamos es muy informal la definición, no es lo mismo una norma a un code, o recognise (reconocimiento de panel), tienen un significado diferente en español y no hay un punto intermedio, por lo que crea confusiones”. Enfatizó, que la traducción de normas en México y Estados Unidos no son iguales; por ejemplo en nuestro país vecino los esquemas de certificación son permanentes, mientras que aquí se llevan a cabo cada año. “No existe un fabricante local listado, por lo tanto no hay equipos certificados en México que puedan comercializarse, es importante recalcar que sale más caro instalar equipo no certificado porque no hay una garantía”.
Esta fue la primera mesa redonda que se celebró de la NFPA Capítulo México, en donde participaron José Luis Frías, presidente de la NFPA Capítulo México; Carlos Gutiérrez, instalador de bombas contra incendios; Abel García, ingeniero electricista; Edgar Reyes, ingeniero electricista del IPN; Raúl Cortés, doctor en ciencias e ingeniería eléctrica; Arturo Pérez, ingeniero de la empresa Siemens; y José Gómez, ingeniero industrial, quienes contestaron todas las inquietudes los asistentes.
Por otro lado, Raúl Cortés, ingeniero en electrónica, hizo énfasis en la evolución que han tenido los equipos de bombeo para protección contra incendios. “La electrónica ha invadido todas las áreas con el “micro-controlador”, ahora los tableros cuentan con una memoria USB y puede ser conectada por correo electrónico y la gente que le da mantenimiento lo puede monitorear vía internet a través de un “Master control”.
Recalcó que el control de las bombas de protección contra incendios están sobre valoradas en nuestro país.
“Muchas veces los equipos se encuentran en el sótano de los edificios, se piensa que hacen mucho ruido y por lo mismo no le dan mantenimiento, en lugar de automático, lo ponen en modo manual y a lo mejor no están adaptados a los inmuebles, porque es común que un edificio se construya para oficinas y termine siendo habitacional y así cambia totalmente su planeación y su capacidad ante un siniestro”.
El papel de los registradores o “data logers”
Hay dos tipos de bombas contra incendios, los de motor a diesel y los electrónicos. Es importante llevar una bitácora y analizar cuándo fue usada por última vez una bomba y cuándo tuvo alguna falla. Con los avances de la tecnología se puede instalar en los tableros un USB que grabe todos los datos y después bajarlos a una computadora y revisarlos.
En nuestro país la ley no es clara, antes se tenía que revisar el equipo cada mes, ahora se dice que cada 8 días, pero en realidad no hay un personal calificado, tanto del propietario del inmueble como de las aseguradoras que le den seguimiento a las revisiones.
Imagine un futuro seguro
Una de las propuestas que surgieron fue la de que por medio del internet se pudiera verificar que cada mes se pudiera certificar los equipos contra incendio; así por ejemplo los extranjeros que viajan a nuestro país podrían tener bases con esos datos para escoger los lugares más seguros para hospedarse o para rentar sus oficinas. “Para tener al día los equipos requiere de costos muy elevados, ya que la mayoría se tienen que importar de Estados Unidos, no hay fabricantes certificados en México y eso ha dado pie a que los empresarios americanos sepan hacer negocio con nosotros y no al revés”, dijo el Ingeniero Carlos Gutiérrez.
El objetivo principal es salvar vidas
El panelista en esta ocasión fue el representante de la empresa Siemens, el ingeniero en protección contra incendios Arturo Pérez, quien hablo de la importancia de contar con paneles que ayudan a que los detectores contra incendios funcionen correctamente. “Con la nueva tecnología los incendios se pueden localizar por áreas, los paneles inteligentes están salvando vidas y evitan a los empresarios mayores gastos porque los problemas y fallas se detectan a tiempo”. Agregó que hay mucha tarea por hacer en nuestro país, pues muchos de los detectores de humo funcionan con baterías que muchas veces no son cambiadas y revisadas periódicamente.
Al final los panelistas recalcaron que el principal objetivo de la NFPA es la de hacer un listado certificado en el que las traducciones fueran lo más apegadas posible para no diferir de las normas americanas; así como de la actualización de los tableros contra incendios y que la autoridad se apegue más a las normas establecidas.
Sabía que
Según las estadísticas el 14% de los sistemas de protección contra incendio se proyectaron mal en nuestro país, pues muchas veces los edificios fueron construidos para ser viviendas y con el tiempo se transformaron en oficinas, escuelas, tiendas comerciales, etc.
Según los parámetros de los costos de un hotel de cinco estrellas, el valor de cada cuarto es de $70 mil dólares aproximadamente; de 300 cuartos multiplicados por $70 mil, da un total de $21 millones por habitación, que significa el 3.5% de la instalación de equipo contra incendio.
El valor de cada punto de detección de incendios es de entre $17 y $24 dólares, siempre y cuando sean más de 150 puntos, si es menos el costo aumenta, quiere decir que al instalar un panel de control se tendría un ahorro del 5% directamente en la póliza de seguros.
Según estudios el 70% de los sistemas contra incendios de los centros comerciales del país se encuentran en mal estado o no funcionan, ya que están conectados a una instalación eléctrica que no cuenta con los mecanismos necesarios para ser autosuficientes.